jueves, 18 de junio de 2009

Dese el crédito de estar vivo

Pasa que a menudo uno no se da la cantidad de crédito que debería. ¿Ud. creía que era el único? Pues, no. Incluso esos payasos que Ud. tendrá la mala suerte de conocer y que pareciera que tienen la bestia domada por los cuernos, incluso ellos sufren como Ud. y como yo: seguramente se cuestionan sobre conceptos tan complejos como el tiempo cuando bañan sus cabezas por las mañanas o cuando atan los cordones de sus zapatos antes de salir. Tengo por cierto que el presente es efervescente. Se esfuma en menos de lo que uno quisiera y, con frecuencia, no deja el gusto en el paladar que persistió mientras Ud. esperaba que llegara. Sé que por ahí dicen que uno no debe vivir en el pasado y tienen su cuota de razón: después de todo, ¿de qué le sirve a Ud. tratar de reunir a las personas, los momentos y los lugares que construyeron lo que Ud. tiene calificado bajo buenos momentos? De nada. Esos tiempos ya se fueron. Aún así, es bueno guardar alguna señal del rastro que ellos dejaron sobre Ud. Guárdese un beso, por ejemplo. Una canción, una fotografía, una frase. Lo que sea. Guárdeselo. Es para Ud. Regrese a ella cuando el presente no sea efervescente. No me diga que su presente siempre es burbujeante. Yo sé que no. Según como yo lo veo, estamos envueltos en una gran caricatura: de ahí, que Ud. tenga buenos, mediocres y malos episodios. No busque quedarse con uno sólo de ellos. Sería ingenuo de su parte. Más ingenuo que pensar que la vida es una caricatura. Lo que le quiero decir, es que episodios los hay de toda clase. Si Ud., como yo, ha sobrevivido a los malos, a los buenos (que también hay que sobrevivirles, ¿eh?) y a los mediocres: dese crédito. Una palmadita en la espalda. Que alguien más se la dé. Estamos vivos. Las huellas en el cuerpo nos recuerdan que estamos vivos. Nos recuerdan por que somos maravillosos. Nos recuerdan que somos capaces de bajar a la sima, de estar en ella, de haberla escalado o de estar a medio camino. Nos recuerdan que estamos vivos.

1 comentario:

Stephanie dijo...

Me alegra que sigas con lo que sos bueno hacer jotis. Me acuero de aquellos escritos como El titiritero y la marioneta, direcciones opuestas, etc. Cuanta evolucion vea!